
Un escritor escribe su historia - o historias -
Aprendí a escribir poemas a los siete años, y mis primeros escritos se dieron en una máquina de escribir (un hermoso regalo del abuelo).
De la lectura lo recuerdo todo, sobre todo los sábados a las 3 p. m., mi día y hora favorita.
Ahora dedico mis días a escribir, y con gran curiosidad, desde hace 4 años, mis ojos se abren a las 2 a. m. P
Aprendí a escribir poemas a los siete años, y mis primeros escritos se dieron en una máquina de escribir (un hermoso regalo del abuelo).
De la lectura lo recuerdo todo, sobre todo los sábados a las 3 p. m., mi día y hora favorita.
Ahora dedico mis días a escribir, y con gran curiosidad, desde hace 4 años, mis ojos se abren a las 2 a. m. Puedo decir que pocas veces los dedos logran plasmar lo que el alma quiere decir.
Entre el trabajo profesional (al cual dedico gran parte de mi tiempo), no podría excusarme en ello para transcribir lo que pasa en el mundo —o en mi mundo—.
Mi mejor terapia y mi mejor amiga, me ha soltado por temporadas, pero luego regresa a mí; sabe que no puede despedirse jamás, así quiera con su ausencia que la logre olvidar.
Mi favorito del mes: —el escrito completo en el libro que saldrá del horno para el 2025—.
"Ignoro el número de versos que he tallado,
así como perdí la cuenta de tus besos."
Ahora, cuando me leas, no te angusties; un escritor escribe su historia —o historias—.
Y finalmente, tengo dos secciones: una en donde me creo poeta y otra en donde opino sobre leyes y esas cosas —perdón, olvidé contarte algo—. Soy egresada de la Facultad de Derecho, actualmente agente del Ministerio Público, por eso, de vez en vez quiero hablar de lo que afecta al mundo.
Gratitud por cada pequeño paso que dí, por cada momento en que decidí avanzar a pesar de los obstáculos, por cada vez que elegí influir positivamente en alguien más.
Recordándome constantemente que:
El liderazgo no comienza en un cargo ni en una posición; comienza en el corazón.
Cuando eliges liderar con amor, con compasión y con un firme co
Gratitud por cada pequeño paso que dí, por cada momento en que decidí avanzar a pesar de los obstáculos, por cada vez que elegí influir positivamente en alguien más.
Recordándome constantemente que:
El liderazgo no comienza en un cargo ni en una posición; comienza en el corazón.
Cuando eliges liderar con amor, con compasión y con un firme compromiso de mejorar tu mundo, el impacto se multiplica.
El 2025 está frente a nosotros como un libro en blanco, lleno de páginas listas para ser escritas.
Mi deseo para ti, es que elijas escribir una historia de propósito y valentía, una que inspire no solo a los demás, sino también a ti mismo.
Quiero que sepas que no importa cuán grande o pequeño parezca tu próximo paso, es válido, y es suficiente.
El cambio, la transformación, siempre comienzan con un primer paso.
Es asi como hoy, celebro tus logros, tu esfuerzo y tu corazón valiente.
Celebro la posibilidad de que juntos, hagamos del 2025 un año que marque la diferencia, un año de crecimiento y de propósitos cumplidos.
Gracias por ser parte de mi 2024.
Natalid L.
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